Hitos de la Veterinaria

1500. Creación del Real Tribunal del Protoalbeiterato por los Reyes Católicos.

Conviene resaltar este hecho pues desde el lado histórico España fue la primera nación europea que reglamentó oficialmente el ejercicio de la medicina de los brutos. Conocido el “Ars veterinariae” en los reinos de Hispania y Portugal como Albeitería-Alveiteria, para poder ejercerlos era necesario estar en posesión de un título y pertenecer a un gremio. Este hecho ha sido puesto en valor por los historiadores e investigadores de la comunidad científica nacional e internacional.

 

1792. Creación y normalización de la enseñanza de veterinaria en España.

El Real Colegio-Escuela de Veterinaria de la Corte nació con muy buena estrella. El Centro se le ubicó en la “Colina de las Ciencias”, un lugar emblemático de Madrid constituido por el eje Atocha-Alcalá-Recoletos. A lo largo de los paseos de los prados se comenzaba a urbanizar y a concentrar todo el saber de la época. El Hospital de San Carlos, el gabinete de máquinas, el jardín botánico, el observatorio astronómico, el museo de ciencias naturales, y así otros que  vendrían a sumarse al ambicioso plan que iba a dar esplendor a la Ciencia. De este modo tan bien elaborado la Real Escuela de Veterinaria estaba destinada a nutrirse de todo ese saber. Por poner un ejemplo poco conocido, los alumnos del Centro tenían que desplazarse al jardín botánico para recibir las clases de botánica aplicada a la formulación de las recetas magistrales, según prescribían las ordenanzas de 1800.

 

1845. Creación de los diferentes Cuerpos Veterinarios de la Administración del Estado.

Tenía que llegar el momento en que los profesionales de la veterinaria se tenían que acercar a participar de la cosa pública. El camino a recorrer era constituir unos Cuerpos jerarquizados y bien formados que pudiesen pasar a formar parte de la administración del Estado. El primero de ellos fue el Benemérito Cuerpo de Veterinaria Militar que reunía todas las características de prestigio y preparación adquiridos mediante duras oposiciones públicas. Luego vendrían otros, como el cuerpo de subdelegados de veterinaria, cuerpos de titulares, higienistas, cuerpo de inspectores de higiene y sanidad veterinaria, cuerpo nacional de veterinaria, cuerpo de inspectores municipales…, pero el honor le cupo a la Veterinaria Militar.

 

1845. La aparición de la primera revista específica de veterinaria.

Aunque los albéitares y veterinarios publicaban en revistas y periódicos de temática variada hubo que esperar al año de 1845 para que naciese la primera revista profesional. Recibió el nombre de “Boletín de Veterinaria. Revista de socoros mutuos”. A partir de ese año ya nada iba a ser igual para la publicística veterinaria. Varias publicaciones periódicas hicieron su  aparición antes de finalizar el siglo XIX. Todas ellas contribuyeron a proporcionar una formación continuada y, sobre todo, a sensibilizar a la profesión de que unidos se podían alcanzar mejor los objetivos de vertebración profesional. Entre sus páginas se hallaban artículos de temática muy variada. Ciencia y reivindicación fueron los dos extremos entre los que pivotaban las revistas del siglo XIX. Pero con ser importantes estos hechos fue en el siglo XX cuando la profesión veterinaria  se puso el camino real de la ciencia a través de las publicaciones profesionales. El lado reivindicativo fue atenuándose para dar paso a trabajos de mayor calado científico. Antes de finalizar el siglo XX más de cien revistas servían a la profesión veterinaria, y muchas de ellas comenzaban ya a servir la información en formato digital frente al formato tradicional.

 

1859. El Reglamento de inspección de carnes.

La profesión sintió, desde su creación en 1792, la atracción por ocupar un espacio dentro de la salud pública (concepto que todavía no estaba suficientemente desarrollado). Fue la inspección y salubridad de los alimentos de origen animal una lucha constante frente a la administración. En 1859 se logra el primer reglamento con todo el cortejo legislativo que ello traía de la mano. Reglamentación de mataderos, aparición de la industria de transformación, la cadena de distribución, la lucha contra las epizootias, el desarrollo de la anatomía patológica y tantas otras cosas que venían de acompañamiento para la inspección de mercados. Es poco conocido que en Manila se da la orden a los mariscales (veterinarios militares) del regimiento de Lanceros de Luzón, para que se desplacen al matadero de Manila a realizar la inspección de carnes para suministrar alimentos con garantías a la guarnición y a la población civil. Queda claro que el veterinario ha sido el infante sanitario, siempre en primera línea, donde se producen los problemas.

 

1898. La aparición de las primeras Asociaciones profesionales.

Si ojeamos la revista “Información Veterinaria”, órgano de expresión oficial del Consejo General de Colegios Veterinarios de España, más de 150 Asociaciones profesionales sirven en la actualidad a las Ciencias Veterinarias. Predominan las asociaciones especializadas en los numerosos campos en los que actúan las Ciencias Veterinarias. Junto a los numerosos campos de la medicina y cirugía veterinarias de diferentes especies de inmediato interés zootécnico, lúdico y de acompañamiento, completan el amplio espectro otras asociaciones relacionadas con la cultura, el arte y la historia, aspecto éste que conviene señalar pues dan un plus de calidad al conjunto de la profesión. Pero si ajustamos más el dato histórico habría que convenir que en 1850 se inicia la vida de las academias y de las diversas sociedades científicas en el ámbito veterinario. Antes de finalizar el siglo XIX ya comienza las labores de sensibilización para dar cohesión y fortaleza al ejercicio profesional. Estábamos a un paso del nacimiento de los Colegios profesionales.

 

1923. Creación de la Organización Colegial Española.

Estaba claro que la aparición de diversas asociaciones iba a traer de la mano y casi sin solución de continuidad la creación de diversos colegios profesionales. Este modo de asociacionismo se inicia en Valencia en las postrimerías del siglo XIX (1898) y se extiende rápidamente por toda la geografía española. Fruto de esta inquietud hace su aparición la Asociación Nacional de Veterinarios, antesala de la Organización Colegial Veterinaria y pórtico del Consejo General de Colegios Veterinarios de España. El siglo XX fue muy fructífero para la organización colegial. En marzo de 1973 la Organización Colegial celebra por todo lo alto su Cincuentenario en el Palacio de Congresos de Madrid. Su presidente de honor fue el príncipe de Asturias, nuestro actual rey. En 1998, con motivo del 75 Aniversario, solo unos artículos recordaron la efeméride. Pero les atraigo la atención que en el año 2023, es decir, dentro de diez años la organización colegial celebrará su primer centenario ¡Preparémonos para ello! No podemos llegar con las manos vacías. Cada estamento profesional tiene que presentar lo mejor de cada uno.

 

1931. Creación de la Dirección General de Ganadería.

No fue fácil la creación de una Dirección General dentro de la estructura del Ministerio de Fomento, posteriormente de Agricultura. Fue el reconocimiento de la mayoría de edad de la Ganadería. Los veterinarios pueden estar muy satisfechos de la enorme labor desarrollada en el medio rural. Rendir un homenaje al Cuerpo de Veterinarios Titulares es un deber que tenemos que cumplir con esos más de 5.000 veterinarios que fueron apóstoles de difusión de la cultura en un entorno muy duro.

 

1970. Es la década  de la incorporación de la mujer al estudio de las Ciencias Veterinarias, de una forma clara y decidida.

Se han realizado notables investigaciones e interesantes aportaciones a la incorporación de la mujer a los estudios de veterinaria. Su influencia, su presencia y sus trabajos han transformado profundamente la percepción científica, profesional, social y política de la Veterinaria. Hablamos que la mujer ha producido en las actuales Ciencias Veterinarias una verdadera revolución de la que todos nos hemos beneficiado. Si los padres de la veterinaria del siglo XIX, y parte del XX levantasen la cabeza quedarían sorprendidos, y yo creo que se mostrarían orgullosos de los cambios, a mejor, que ha producido la mujer.

Y ya toca a su fin nuestra exposición. Si todo lo dicho ha ido conformando, vertebrando, desarrollando y perfeccionando las Ciencias Veterinarias, como si de pequeñas revoluciones se tratasen, el último hito va a venir a remover los cimientos de nuestra profesión. Su resultado está todavía por ver. Pero en todo caso ya nada va a ser igual para la las nuevas generaciones que se acerquen al estudio de esta interesante profesión. En general ya nada será igual para cada uno de nosotros. Ahí va el último hito.

 

1989. Las Ciencias Veterinarias entran en INTERNET.

Al comienzo de los 90, con la introducción de nuevas facilidades de interconexión y herramientas gráficas simples para el uso de la red, se inició el auge que actualmente le conocemos al Internet. Este crecimiento masivo trajo consigo el surgimiento de un nuevo perfil de usuarios, en su mayoría de personas comunes no ligadas a los sectores académicos, científicos y gubernamentales. La profesión veterinaria y las Ciencias Veterinarias en su conjunto han sabido aprovechar esta potente herramienta.

El resultado de todo esto es lo que experimentamos hoy en día: la transformación de lo que fue una enorme red de comunicaciones para uso gubernamental, planificada y construida con fondos estatales, que ha evolucionado en una miríada de redes privadas interconectadas entre sí. Actualmente la red experimenta cada día la integración de nuevas redes y usuarios, extendiendo su amplitud y dominio, al tiempo que surgen nuevos mercados, tecnologías, instituciones y empresas que aprovechan este nuevo medio, cuyo potencial apenas comenzamos a descubrir. Las Ciencias Veterinarias participan muy activamente de esta tecnología. Excelentes páginas web de Facultades, Colegios y Academias de veterinaria, todas las asociaciones profesionales, todas las revistas especializadas, todas las especialidades veterinarias, incluyendo los museos de temática veterinaria, todas las clínicas, consultorios, hospitales veterinarios, en cualquier lengua, están todos conectados. Millones y millones de usuarios tengan o no que ver con la Veterinaria están conectados todos los días. Es de tal calado el impacto social (dejo la ciencia aparcada ahora) que se espera una nueva transformación de las Ciencias Veterinarias. El siglo XXI nos sorprenderá en este sentido. Los nuevos modos, los nuevos comportamientos, las nuevas fuentes de información van a transformar (ya está en transformación) la profesión. Una nueva profesión se avecina en muy pocos años. No temamos, saldremos fortalecidos.