Presentación de Ilmo. Sr. D. Blas Alfonso Marsilla de Pasucal.

GESTIÓN NORMATIVA DEL RIESGO ALIMENTARIO

Las Academias Científicas son instituciones con la obligación de difundir y preservar el conocimiento y la ciencia, pero ¿Qué sería de la Ciencia sin el Humanismo? En estos tiempos que corren, en los que el humanismo y la historia andan por veredas oscuras, es misión de nuestras instituciones velar por la equidad entre ciencia-vida, humanismo y relaciones sociales. ¿Qué mundo nos espera si solo se aprende ciencia, técnica, ….?. Posiblemente un mundo de robots tecnológicamente perfectos y capaces de ejecutar órdenes e instrucciones con precisión matemática y corazón de circuitos impresos.

A quien me honro en presentar esta tarde es en primer lugar una gran persona, con muchos valores humanos y es de lo que voy a empezar a hablar.

José Ignacio Arranz Recio nació en Madrid, en plena canícula de 1958 (el 13 de julio), creo, o desconozco, que tuviese antecedentes veterinarios, pero si que tenía antecedentes musicales y con ellos empieza el relato.

Desde pequeño comenzaba su afición a la música, queriendo siempre tocar el acordeón de su abuelo, cuyo peso no podía ni aguantar. Por esa razón, en torno a los 10 años, los Reyes Magos le trajeron un organito pequeñín, al que rápidamente cogió el gusto.

Alguien sugirió a sus padres que le llevasen para valorar cómo tocaba a un colegio especial que había en la Calle de Pío XII, donde efectivamente destacaron su potencial y sus grandes aptitudes. Entonces le apuntaron a clases en la casa Hammond (en torno a la C/ Alberto Alcocer, por aquel entonces), con el profesor Luís Miguel Villar.

Con 13 años, de nuevo por Reyes había pedido una bolsa de deporte y un balón, pero conscientes de su valía, sus padres pensaron en comprarle su primer órgano (Hammond, claro). Tuvieron que enviarlo días antes a casa, disimulado en un embalaje de cocina para que no lo reconociese, ya que se sabía todos los modelos
de la marca.

Un enorme paquete en medio del pasillo durante unos días, al que él mismo daba pataditas diciendo “¡vaya estorbo!”, pasó a ser una doble sorpresa la mañana de Reyes: primero, porque no vio sus regalos que, como todos los años, habrían de estar sobre la mesa del comedor; y segundo, porque cuando ya cruzó la puerta del comedor, ese paquete se había transformado en lo que realmente era, su primer órgano, ante el cual se quedó de piedra durante un rato, hasta que arrancó a tocarlo entusiasmado.

Continuó con sus clases en la casa Hammond, donde incluso daba audiciones, y después pasó al conservatorio.

Ya en 2º de Veterinaria, con el aval de haber obtenido muy buenas notas, pidió a sus padres continuar en exclusiva con la carrera musical, ya que compatibilizar ambas se le hacía cada vez más difícil. Y así fue, empezó a estudiar muchísimo – tocaba durante días enteros –, entre el Hammond, el órgano de su parroquia (pidió permiso al párroco y se encerraba a tocar muchas tardes/moches), y también con un piano de pared que tenía en su cuarto, con intención de irse a Alemania para continuar allí sus estudios, razón por la cual también comenzó con el alemán. Incluso impartía él clases para pagarse las suyas de órgano.

Sin embargo, una desafortunada tendinitis, y también el no querer dejar solos a sus padres, le llevaron a renunciar a ese plan de ir a Alemania para desarrollar su carrera musical. Terminó el conservatorio, con Anselmo Serna, uno de sus mejores profesores, y después retomó la veterinaria.

Hay una serie de fechas relevantes en su vida familiar, cuando Celia se cruzó en su camino, musical y sentimentalmente hablando (Celia canta en coros y orfeones y tiene una amplia historia musical), el destino les llevó al matrimonio, que coincidencia, en plena canícula de 1986 (el 12 de julio).

Me gustaría decir que Celia, además de su trabajo como médico en Telefónica, tenía tiempo para la familia y para la música coral. Todo va encajando.

José Ignacio y Celia tienen tres hijos, Clara, la mayor que hace derecho y disfruta de becas de excelencia académica en toda su carrera y cuando tenía todo un futuro jurídico por delante, se le encendió “la luz” y hoy es Carmelita Descalza. Desde el Carmelo vive para todos los humanos.

Después nació Daniel, que se focaliza por la Ingeniería, y tengo que resaltar su genes cazadores, debo defender mi pasión por la caza y su consecuente amor por la naturaleza.

Por último, que orgullo para un padre que su hija pequeña Beatriz le diga: “papa quiero ser veterinaria como tú”, ¡que buen ejemplo ha tomado esta niña!.

Como además de la vida y las aficiones, también hay que resaltar la Ciencia, el curriculum de José Ignacio Arranz comienza.

Se licencia en Veterinaria, por la Universidad Complutense de Madrid, con la calificación de sobresaliente en el año 1983.

Es Diplomado por la OMS en Microbiología e Higiene de los Alimentos (TNO Institute, Zeist, Holanda, 1986.

Diplomado en Salud Pública, Escuela Nacional de Sanidad, Instº de Salud “Carlos III ”, Mº de Sanidad y Consumo (1987).

Es Diplomado en Inseminación Artificial Ganadera (Huesca, 1984), está en posesión del Diploma de Biblioteconomía y Documentación (Madrid, 1987-88) así como del Diploma de Especialización de Funcionarios de la Administración Española ante las Comunidades Europeas (Escuela Diplomática, Mº de Asuntos Exteriores, Madrid, 1988).

Y por supuesto el Título Superior de Órgano del Real Conservatorio Superior de Música Madrid, que lo obtiene en 1990.

Habla con fluidez cuatro idioma, Español (lengua materna), Francés (conversación y escritura fluidas), Inglés (conversación y escritura fluidas) y Alemán (Intermedio: Mittelstuffe, Göthe Deutsches Kulturinstitut, Madrid).

Es habitual, en los tiempos tecnológicos que estamos el uso de estas nuevas tecnologías de la comunicación, y José Ignacio maneja de forma habitual las herramientas de ofimática, e-room y videoconferencia.

Su Historial profesional se inicia en 1983-84 trabjando en la empresa privada (División Veterinaria de SUVEGAN, S.A.)

En 1985 obtiene las oposiciones al Cuerpo de Veterinarios Titulares, adscrito a la Administración Sanitaria General del Estado, con el nº 2 de mi promoción. Adscrito al Mº de Sanidad y Consumo: Técnico Superior N 20, en la Subdirección General de Higiene de los Alimentos (DG Salud Pública). Nuestro amigo José Luis Gutiérrez “Guti” le bautiza con el sobrenombre: “el hombre punto crítico”. Empezábamos.

En febrero de 1989 es nombrado Jefe de Servicio Comunidades Europeas (Gabinete del Ministro, Mº de Sanidad y Consumo) y en noviembre de 1990 es Vocal Asesor (rango Subdirector General) para relaciones con la Comunidad Europea (Secretaría General Técnica, Mº de Sanidad y Consumo).

En Julio 1992 Subdirector General de Higiene de los Alimentos, (Dirección General de Salud Pública) y unos años más tarde, 1996, se adscribe al cargo de Subdirector General de Higiene de los Alimentos el de Secretario de la Comisión Interministerial para la Ordenación Alimentaria, CIOA.

En julio de 2000 accede al cargo de Subdirector General de Seguridad Alimentaria (cambio de denominación de la Unidad precedente).

Con la creación y puesta en marcha de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria en 2002, se integra la Unidad que venía dirigiendo, y es nombrado Subdirector General de Gestión de Riesgos Alimentarios, (actuando como Director Ejecutivo en funciones hasta noviembre 2002) haciéndome cargo desde
ese puesto del conjunto de las 4 unidades técnicas que más adelante configurarían la estructura de la Agencia.

Febrero 2003: Subdirector General de Coordinación Científica en la Agencia Española de Seguridad Alimentaria. Y en julio pasa a ser el Director del Gabinete de la Presidencia de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria.

Desde junio de 2004 a agosto de 2008 es el Director Ejecutivo (rango Director General) de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), cesando a petición propia en agosto de 2008 y solicitando la excedencia voluntaria en la Administración General del Estado, para incorporarse de forma
inmediata al sector privado como Director General del Foro Interalimentario, Asociación sin ánimo de lucro constituida por 23 empresas alimentarias, dedicada a la información y formación de los consumidores y de la sociedad en materia alimentaria. Es el puesto que desempeño en la actualidad.

Posee una amplia experiencia profesional, pues durante 25 años ha estado trabajando en seguridad alimentaria, desde 1990 hasta 2008, ininterrumpidamente, con rango de subdirector general o asimilado y como Director General en la Administración, en el Ministerio de Sanidad y Consumo (hoy Sanidad y Política Social) y en la AESAN. Actualmente continúa su trabajo en seguridad, calidad, aspectos medioambientales y bienestar animal en el sector privado.

En el desempeño de los citados puestos he llevado a cabo y he coordinado actividades de evaluación, gestión y comunicación de riesgos en todos los ámbitos de interés en la seguridad alimentaria. He trabajado y trabajo con regularidad con evaluadores de riesgos, y coordino actividades en dicho ámbito (Comité Científico del Foro Interalimentario).