ILMO. SR. D. BLAS ALFONSO MARSILLA DE PASCUAL

LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN EL PLANETA HOY

LA SEGURIDAD ALIMENTARIA
EN EL PLANETA DE HOY

Según la Cumbre Mundial sobre Alimentación celebrada en Roma en 1996, SEGURIDAD ALIMENTARIA, a nivel de individuo, hogar, nación y global, se consigue cuando las personas en todo momento tienen acceso físico y económico a suficiente alimento seguro y nutritivo, para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias, con el objeto de llevar una vida activa y sana.

EVOLUCIÓN DEL CONCEPTO DE SEGURIDAD ALIMENTARIA

El concepto se creó a mediados de los 70, cuando la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1974 definió la Seguridad Alimentaria desde el punto de vista del suministro de alimentos: asegurar la disponibilidad y la estabilidad nacional e internacional de los precios de los alimentos básicos.

En 1983, la FAO concrentó esta definición basándose en el equilibrio entre la demanda y el suministro “asegurar que todas las personas tengan en todo momento acceso físico y económico a los alimentos básicos que necesitan”.

En 1986 el informe del Banco Mundial sobre la pobreza y el hambre hace distinciones entre la inseguridad alimentaria crónica, asociada a problemas de carestía continúa y estructural y a bajos ingresos, y la inseguridad alimentaria transitoria, que supone períodos de presión intensificada debido a desastres naturales, crisis económica o conflictos.

Así llegamos a la definición de la Cumbre Mundial de Roma de 1996 que figura en el inicio, terminando con la definición que la UE establece en su Libro Blanco sobre Seguridad Alimentaria (2000). La dimensión ética de los derechos humanos de la seguridad alimentaria ha ganado en atención. En la actualidad, más
de 40 países han consagrado normativamente el derecho a la alimentación en sus Constituciones, estando previsto que 54 países más sigan ese camino.

En el mundo, unos 850 millones de personas sufren de subnutrición, cifra que desgraciadamente ha variado poco desde el último estudio del período 1990-1992. En esa fecha la Cumbre Mundial sobre la Alimentación y los Objetivos de Desarrollo del Milenio establecieron el proyecto de reducir a la mitad la cifra de personas que sufren hambre para 2015.

En mayo de 2006, 39 países del mundo experimentaban graves emergencias alimentarias y necesitaban ayuda externa para afrontar una inseguridad alimentaria crítica: 25 países de Árica, 11 de Asia, cercano oriente, 2 de América Latina y 1 de Europa.

Emergencias Alimentarias 2005

Variable dominante África Asia América Latina Europa Total
Humana 10 3 1 1 15
Natural 8 7 1 0 16
Ambas 7 1 0 0 8
Total 25 11 2 1 39

INTRODUCCIÓN

En 1973, cuando yo comenzaba mis estudios de la Licenciatura de Veterinaria en la califal Córdoba y sin conocer mi futuro en el campo de los alimentos, ya escribían Johan E. Hoff y Jules Janick, de la americana Universidad de Purdue que raras veces, en estos últimos tiempos, han merecido los alimentos y su producción tanta atención como en la actualidad. Constantemente leemos titulares, que casi nos atreveríamos a calificar de siniestros, sobre el problema mundial del hambre, intoxicaciones alimentarias,
malnutrición colectiva y el vertido al medio ambiente de sustancias cancerígenas y tóxicas. La cuestión radica en saber si, de hecho, se trata de problemas reales o de exageradas distorsiones, pues no debemos permitir que una reacción apasionada o histérica influya sobre la toma de decisiones bien elaboradas para
solucionar los actuales problemas alimentarios y asegurar una alimentación sana y abundante para todo el mundo. A fin de progresar en este terreno debemos saber, ante todo, lo que son nuestros alimentos, sus funciones en el cuerpo humano, cómo se producen y las perspectivas existentes para asegurar un suministro continuado.

En los Países desarrollados como es el caso de UE, al no haber hasta ahora problemas de abastecimiento, el concepto se centra en la salubridad y su garantía, así la obra cumbre, el cambio de filosofía en el control de la Seguridad Alimentaria, es el Libro Blanco para la Seguridad Alimentaria de 12 de enero de 2000 (COM/99/0719 final) que marca como objetivo estratégico general el describir un conjunto de acciones necesarias para completar y modernizar la legislación de la Unión Europea en el ámbito de la alimentación, con el fin de hacerlo más coherente, más comprensible y más flexible, para garantizar una mejor aplicación de esta legislación y aportar una transparencia a los consumidores. Garantizar un alto grado de Seguridad Alimentaria.

En este libro se proponen una serie de medidas que permitan organizar la Seguridad Alimentaria de una forma nueva, coordinada e integrada. Así lo destacó el Consejo Europeo reunido en Helsinki en diciembre de 1999: mejorar las normas de calidad y reforzar los sistemas de control sobre la cadena alimentaria de la granja al consumidor.

Las medidas que se proponen en el citado Libro Blanco, y que con posterioridad han sido desarrolladas hasta hoy son:

  • La creación de un organismo alimentario europeo independiente, encargado de la formulación de dictámenes científicos independientes sobre todos los aspectos relacionados con la Seguridad Alimentaria, la gestión de lo sistemas de alerta rápida y la comunicación de los riesgos (hoy la EFSA con sede en Parma, Italia).
  • Elaboración de un marco jurídico mejorado que cubre todos los aspectos vinculados a los productos alimentarios, (del campo a la mesa).
  • Creación de sistemas armonizados de control oficial a nivel nacional.
  • Diálogo con los consumidores y otras partes interesadas (sectores).

En resumen, la Comisión formuló los principios generales en los que debería basarse la política europea en cuanto a la Seguridad Alimentaria:

Enfoque global integrado, aplicado a toda la cadena alimentaria.

  • Definición clara de las funciones de todas las partes involucradas en la cadena alimentaria (piensos, agricultores, granjeros, operadores del sector alimentario, EEMM, Comisión Europea y consumidores).
  • Rastreabilidad (trazabilidad) de los alimentos y sus ingredientes.
  • Coherencia, eficacia y dinamismo de la Política Alimentaria.
  • El análisis de riesgos (evaluación, gestión y comunicación).
  • Independencia, excelencia y transparencia de los dictámenes científicos.
  • La aplicación del principio de precaución a la gestión de los riesgos.